Las mejores recomendaciones para visitar Mont Saint Michel con niños

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Uno de los grandes momentos de nuestro viaje a Normandía fue la visita al Mont Saint Michel. Para nosotros era la segunda vez que lo visitábamos, pero para los niños era la primera que se ponían frente a lo que para mí es uno de los lugares más mágicos que he visitado hasta ahora.

Una diferencia de más de 10 años ha separado mis 2 visitas, y aunque muchas, muchísimas cosas las noté cambiadas, el lugar volvió a impresionarme como la primera vez. Porque si algo es Mont Saint Michel es sobrecogedor. No en vano, es el escenario de las mayores mareas de Europa (y llega a convertirse en una isla). Su islote, visible desde muy lejos es de una belleza increíble y destila magia y misterio en cada rincón. La bahía es uno de los lugares más visitados de Francia y el Monte está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

En esta ocasión y a diferencia de la primera vez que lo visitamos, no pudimos acceder en coche hasta el pie del Monte. Ahora existen unos gigantescos aparcamientos, ubicados a 2,5 km del Monte donde podréis dejarlo, con un coste de de 11,70 €/día. Eso sí, desde el aparcamiento, existen caminos peatonales y autobuses gratuitos que os llevarán hasta el pie del Monte, a través de una enorme pasarela, de reciente construcción, que permanece impertérrita y a salvo de las mareas.

La opción del autobús, es muy cómoda si vais con los niños, ya que se evitan la caminata, y especialmente a la vuelta que van más cansados se agradece muchísimo. Nosotros la usamos tanto a la ida como a la vuelta para llegar al coche.

Hay mucha información disponible en la red sobre Mont Saint Michel y que no os quiero repetir. De hecho, podéis leer atentamente toda la información tanto en su web como en la web de Turismo de Normandíaacceso, datos turísticos, historia, etc. ¡podréis conocer todos los detalles!.

Sin embargo, lo que sí me gustaría contaros es como lo vivimos con los niños, y para ello, daros mis particulares recomendaciones o ideas para que vuestra visita con ellos sea lo más divertida y apasionante posible.

El Monte les impresionará mucho (al menos así ocurrió con los míos) y para ellos será como visitar un auténtico lugar embrujado. Aquí van por tanto, mis

RECOMENDACIONES PARA VISITAR MONT SAINT MICHEL CON NIÑOS

1- HÁBLALES PREVIAMENTE SOBRE MONT SAINT MICHEL.

Es un poco obvio, pero dales detalles del monte: su apariencia, la Abadía, sus estrechas callejuelas, el arcángel San Miguel que corona la Abadía… Aunque luego tendréis toda la información disponible cuando lo visitéis no está de más que naveguéis por algunas webs juntos y veáis de qué se trata. En mi caso, quería generarles expectativas de que iban a descubrir algo único, y darles información para que luego fuesen entendiendo y disfrutando lo que iban viendo.

2- IDENTIFICA SU SILUETA A LO LEJOS, EN EL HORIZONTE.

Si al igual que nosotros vais en coche, es increíble verlo aparecer en el horizonte. ¡Su silueta es inconfundible!.

3- INFÓRMATE SOBRE EL HORARIO DE LAS MAREAS.

Una de las vivencias más espectaculares es llegar al Mont Saint Michel con marea baja y ver como, a lo largo de la jornada el agua va subiendo, a una velocidad alucinante hasta alcanzar la marea alta. Este proceso os aseguro que tendrá ya a vuestros peques enganchados durante toda la visita. Los míos alucinaron.

Si lo hacéis al revés (llegar con marea alta y esperar hasta la marea baja) también es llamativo pero a mí me gusta más el otro sentido, ya que ves avanzar el agua hacia el islote a gran velocidad.

Marea Baja

En mi caso, llegamos sobre las 14:00 con la marea baja y sobre las 20:30 ya estaba la marea alta.

Marea Alta

Para mí, es imprescindible pararse en los carteles que se encuentran una vez pasada la pasarela de acceso y en la que te piden retires el coche en caso de tenerlo allí porque puede ser alcanzado por el agua. ¡Es muy gráfico de lo que ocurre!

4- PASEAR POR EL BARRO (SÍ, CON MAYÚSCULAS) O HACER UNA RUTA ALREDEDOR DEL MONTE.

Con la marea baja, hay posibilidades de hacer una ruta por la bahía. Eso sí, en este caso NUNCA, NUNCA hacerlo solos sino con uno de los guías que organizan este tipo de rutas y por supuesto consultar las edades de los niños. Puede ser muy peligroso andar solo por la bahía, tanto por la velocidad de avance del agua como por las corrientes que se van generando.

Nosotros no hicimos ninguna ruta, pero lo que sí hicimos fue quitarnos los zapatos, remangarnos los pantalones y rodear el Monte andando por el barro. ¡TOTALMENTE RECOMENDABLE! ¡DE LO MÁS DIVERTIDO QUE HEMOS HECHO EN MUCHO TIEMPO!.

Eso sí, tened en cuenta que acabaréis totalmente manchados de barro. Si lleváis una muda sobre todo para los niños, no hay problema. Os recomiendo que andéis con mucho cuidado, porque el barro es (en unas zonas más que en otras) tremendamente resbaladizo, y más de uno puede acabar en el suelo, con el consiguiente “pringamiento” de barro. La sensación de andar por el barro es increíble y las risas que pasamos todos juntos fueron memorables. Para mis hijos, el Monte Saint Michel es el lugar por donde andamos por el barro.

Como andamos muy pegados al Monte para no alejarnos, también fueron muy curiosas las diferentes perspectivas que íbamos obteniendo de él.

Al salir del barro, nos lavamos los pies en uno de los charcos que aun permanecían al lado de la plataforma de acceso. Nosotros nos secamos como pudimos, pero tú que estás leyendo esto, no olvides de echar en tu mochila una de esas toallas pequeñas y que te ayudarán a secarte rápidamente.

¡Fue genial!

5- TOMAROS LA SUBIDA POR MONT SAINT MICHEL CON TRANQUILIDAD.

Una vez accedáis al interior del recinto, comenzaréis a andar por un entresijo de callejuelas que todas, todas…¡van hacia arriba!. Para llegar a la cima y descubrir la Abadía tendréis que superar una serie de “interesantes” cuestas. Si los niños son muy pequeños, es mejor que os lo toméis con tranquilidad, disfrutando de todas las pequeñas tiendas que os encontraréis por el camino. Normalmente, además suelen estar muy concurridas ya que el número de visitantes siempre es muy elevado (en verano, aún más). Creo recordar que se puede hacer el recorrido con un carrito aunque os recomendaría que lo intentaseis evitar debido a la gran cantidad de gente.

6- TOMAR UN HELADO EN ALGUNOS DE LOS BARES QUE ENCONTRARÉIS EN LAS CALLEJUELAS.

Nosotros comimos fuera del recinto pero no nos resistimos a disfrutar de un buen helado. Ni que decir que dentro del Monte encontraréis todo tipo de tiendas y restaurantes para que toméis lo que os apetezca. También hay cajero. Dicen además que dormir dentro del Monte es una auténtica maravilla (tendremos que volver pronto para comprobarlo).

7- VISITAR LA ABADÍA Y DESCUBRIR ESOS “DETALLES ESPECIALES” SOLO APTOS PARA LOS OJOS DE UN NIÑO.

Una vez que estéis en el Monte, visitar la Abadía es un imprescindible. El ambiente sombrío del Monumento, las diferentes dependencias de los monjes…realmente merecen la pena. Además, la visita no es especialmente larga luego los niños la realizan muy bien. Lo único más difícil es…¡llegar hasta ella!. Ya os digo que tendréis que ir cuesta arriba hasta alcanzar la cima (que no se os olvide usar botas o un calzado cómodo, si no podéis acabar aún más cansados).

Especialmente curiosas son las diferentes maquetas que veréis sobre las diferentes fases de construcción de la Abadía a lo largo de los años. ¡Me encantó!

Como motivación adicional en la visita de la Abadía para los más pequeños, es descubrir una serie de detalles que nos sorprendieron y que a ellos les encantaron: la cabeza de un águila que aparecía por sorpresa…

¿Veis el águila?

una serpiente (¿o era un pez?) que se dejaba entrever en medio de una pared…

¿Veis la serpiente voladora?

una bola en la que nos podemos ver reflejados…

o muchos otros detalles que solo aparecerán ante vuestros ojos. ¡Jugad con los detalles! Tanto con los grandes como con los pequeños.

8- RECORRER LA MURALLA PARA OBSERVAR COMO LA MAREA VA AVANZANDO.

Durante la visita a la Abadía, y una vez salgas de ella, en todo momento irás encontrando miradores, ventanas, y lugares varios desde donde comprobar como el agua va avanzando hacia el Monte.

La inmensidad del paisaje es increíble. Disfrútalo con tranquilidad y enseña a tus peques a que lo hagan. Es simplemente maravilloso. Como juego con los niños, no tiene precio.

9- DESCUBRE EL MONT SAINT MICHEL ILUMINADO DURANTE LA NOCHE.

Si por el día ya es mágico y te hace sentirte como si hubieses retrocedido en el tiempo, por la noche debe ser una pasada. Llevábamos recomendaciones de visitarlo por la noche pero nosotros después de varias horas allí y de realizar la visita, decidimos no quedarnos ya que el cansancio empezaba a hacer mella en nosotros. Además, así tenemos una excusa para volver.

También existe la opción de realizar la visita a la Abadía por la noche, y según leímos había un espectáculo de luces que seguro debe ser chulísimo. Como no la vivimos, no os la puedo contar pero si hay alguien en la sala que lo haya hecho…¡soy toda oídos!

10- VER SUBIR EL ÚLTIMO TRAMO DE LA MAREA DESDE LA PASARELA DE ACCESO.

A última hora y cuando se está a punto de alcanzar la marea alta máxima, la pasarela de acceso se queda totalmente rodeada por el agua y se observa con claridad la espectacular velocidad con la que el agua va subiendo.

Vimos desaparecer los últimos pequeños montículos de arena en un abrir y cerrar de ojos e incluso estuvimos un rato echando algo de pan a las gaviotas.

Otra opción es acceder por uno de los laterales del Monte para ver como el agua llega hasta el mismo borde, convirtiéndolo en casi una isla. Eso sí, en este caso, cuidado con los peques, que no hay barandillas ni nada que separe del agua y una caída puede ser muy peligrosa. ¡No se permiten despistes!

10+1 – HACERSE UN SELFIE TODA LA FAMILIA.

Si. Sin dudarlo. Esta visita, estos momentos son de los que recordaremos siempre. Me encantó vivir juntos este día, las risas que pasamos y las miradas de asombro y por tanto, nada como culminarlo con un típico y único selfie. ¿No creéis?

Para mí, una experiencia para vivir al menos una vez en la vida. Os iréis con una gran sonrisa de oreja a oreja, seguro. Radiantes de felicidad.

¿Y vosotros? ¿Habéis visitado Mont Saint Michel con vuestros peques?

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Hay 6 comentarios

  1. Escrito por Gema el 1 febrero, 2017

    Por la noche 100% recomendable… por el día puedes andar entre miles de personas y no creo que exagere nada… sin embargo por las noches estás solo, allí quedamos los que nos hospedamos y los pocos trabajadores de la zona… tiendas para ti solo… un pequeño cementerio que aparece entre callejuelas… crepes con chocolate de postre…. un paseo entre murallas y el paseo nocturno por la abadía… totalmente mágico…. una experiencia maravillosa y por cierto en la súper carretera que te lleva hasta mont saint michel hay un pequeño zoo… con una colección de peluches de animales en la tienda de souvenirs espectacular jajajaja costo elegir uno sólo

    • Escrito por Bienvenidos a Lilliput el 2 febrero, 2017

      No me queda más remedio que volver para disfrutarlo por la noche! ¡Qué maravilla! En mis dos visitas siempre hemos estado de día. Y en los 10 años de diferencia entre una y otra he notado una diferencia de cantidad de gente brutal. Como bien dices, había mucha, mucha gente. Lo de quedarse a dormir allí debes ser chulísimo :). Gran detalle lo del zoo. Si lo llegamos a saber, nos paramos seguro…y que tiemble ta tienda de peluches! 😉 Muchas gracias por compartir. ¡Grandes consejos!

  2. Escrito por Oscar el 16 febrero, 2017

    Este verano lo vamos a visitar… pese a que me da miedo la cantidad de gente que nos podamos encontrar, es una visita obligada de la zona.

    Muy interesante la información!

    • Escrito por Bienvenidos a Lilliput el 16 febrero, 2017

      Hola Óscar. Si, te vas a encontrar mucha gente. Nuestra visita fue en Agosto, y llegamos a la hora de comer más o menos (sobre las 15:00) y estaba lleno (aunque claro sinedo Agosto…). Las callecitas de subida a la Abadía, estaban abarrotadas. Sin embargo, en mi opinión merece muchísimo la pena. El entorno en sí mismo, la espectacularidad de las mareas, y la experiencia de subir hasta arriba es única. Intenta evitar el fin de semana o plantearos la visita nocturna que dicen que apenas hay gente. Sea como fuere, seguro que lo disfrutáis mucho!!!! ¡Ya me contarás! Si visitáis Normandía este verano, seguro que os encanta. Nosotros vinimos muy contentos 🙂 ¡Un saludo!

  3. Escrito por MARTA el 22 junio, 2017

    Hola, un post genial!! Nosotros viajaremos este verano con nuestra hija también a Normandía y Bretaña. Tengo un par de dudas_
    – La oficina de visitantes (de turismo) está donde la zona del aparcamiento?
    – también he visto que hay visitas guiadas para caminar por la arena cuando hay marea baja… pero vosotros no la hicisteis y también estuvisteis donde el barro igualmente. Está permitido ir por libre?

    Nosotros nos quedamos a dormir dentro del Mont St Michel, así que haremos la visita nocturna a la abadía…a ver que tal!! Muchas gracias.

    • Escrito por Bienvenidos a Lilliput el 6 julio, 2017

      Hola Marta, Os va a encantar Mont Saint Michel. Respecto a tus preguntas: sí, hay una oficina de turismo en la zona de aparcamiento (aunque nosotros ni llegamos a entrar). Luego en la entrada al Monte, encontraréis otra oficina de información. La posibilidad de hacer las rutas durante la marea baja alrededor del Monte son una maravilla. Nosotros no las hicimos, porque no lo conocíamos y no nos cuadraron las horas cuando llegamos. Lo que hicimos fue solo andar por el barro alrededor del monte, bordeándolo. No es recomendable, y de hecho es muy peligroso andar por la zona de las mareas sin guía, ya que la velocidad de subida de las mareas es muy alta y puedes realmente correr peligro. No sé si está permitido ir por libre, pero yo no lo haría, y más si vais con peques. Eso sí, si tenéis la opción de contratar un guía, hacerlo sin dudarlo. Es una maravilla el Monte.

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