Una vuelta al pasado visitando la Casa Gassia en Valls d’Àneu

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En nuestra a escapada al Pirineo Catalán, en concreto a la zona de Valls d’Àneu, de la mano de la Agencia Catalana de Turismo, descubrimos la Casa Gassia, una magnífica casa agro-ganadera ubicada en Esterri d’Àneu.

Sin duda fue una visita muy curiosa tanto por el concepto que encierra en sí misma, como por lo que en ella descubrimos.

La Casa Gassia, en Esterri d’Aneu es uno de los lugares que forman parte del Ecomuseo de Valls d’Àneu. Imagino que cuando habéis leído la palabra Ecomuseo, todos os habéis imaginado ya algo en vuestras mentes. La concepción de un museo tradicional por la cual el visitante “visita” normalmente un edificio para admirar obras de arte u otras piezas de valor único.

Sin embargo, este Ecomuseo, abierto al público en 1994, supuso una nueva concepción de la visita por parte del usuario. Se trata de un “museo” constituido por varios lugares del territorio, separados entre sí y que tanto pueden estar incluidos en un edificio como en plena Naturaleza. Su objetivo, en este caso, es mostrar al visitante la forma de vida en la zona de Pallars en la época de principios de siglo.

Así, supone un recorrido por diversos lugares llenos de historia y de información, entre los que se encuentran, entre otros, la Casa Gassia, o el Monasterio de Sant Pere de Burgal que nosotros pudimos visitar en nuestra escapada. Y además, son lugares que buscan que el usuario se integre por completo en el entorno. No se trata de ser meros espectadores sino de vivir la historia de estos lugares, disfrutar de sus entornos y aprender lo que cuentan.

La Casa Gassia nos gustó especialmente porque supuso para nosotros el primer encuentro con este concepto del Ecomuseo. Se trata de una casa característica del siglo XVIII, situada en pleno centro del barrio viejo de Esterri d’Àneu. Una edificación agro-ganadera (actividad base de la economía local de la época) yen la que se podían observar claramente la distribución de actividades en su interior.

En la planta baja se situaban, además de una sala pequeña donde se puede ver una pequeña proyección sobre la zona, el granero con las diferentes tolvas de recogida del grano y una pequeña gran recopilación de aperos y herramientas varias que se utilizaban en el trabajo.

Planta Baja Casa Gassia

Nos llamó especialmente la atención un magnífico telar que parecía que estaba esperando a que alguien lo pusiera en marcha… En la primera planta, podía observarse el comedor, la cocina, y como no, los dormitorios….

Aquí guardaban el queso

Aquí guardaban el queso

La visita con los peques resultó especialmente curiosa. Primero por el entorno en sí de la casa que yo creo, al principio, los asustó un poco. El buen estado de conservación de todo el edificio hace que realmente pienses que has vuelto al pasado y yo creo que ellos no sabían muy bien donde estaban. Además, la escasa luz que entra en todo el edificio confiere a la visita un punto de “misteriosa”. Como el recorrido por la casa no es largo, los lilliputienses hicieron la visita guiada muy bien. Además, cuando empezaron a escuchar y a darse cuenta de lo que la “casa escondía” y las diferencias con lo que ellos conocían es cuando empezaron realmente a disfrutar de la visita.

cocina Casa Gassia

Cocina de la Casa Gassia

Detalles de la cocina de la Casa Gassia

Detalles de la cocina de la Casa Gassia

¡Una casa sin interruptores y sin luz!…Esa cocina con un fregadero sin grifo (porque no había agua)… o la chimenea-cocina, el granero, así como la fresquera donde se conservaba el queso, los juguetes de los niños que habían vivido en la casa (una muñeca de trapo), una pequeña cunita de madera o…..¡madre mía! ese sillón que en realidad tenía un agujero en el asiento porque era como un váter!!!!!!

Muñeca en Casa Gassia

Muchos detalles que fueron despertando su curiosidad y que hicieron que, especialmente el lilliputiense mayor empezase a entender muchas cosas y a hacer preguntas sin parar.

Si vais con bebés, el carrito debéis dejarlo en la entrada, ya que la subida a las diferentes plantas se hace a través de unas escaleras de madera en las que subir con un carrito sería complicado. Mucho mejor, como en otras ocasiones, la mochila porta bebés.

La última planta de la Casa Gassia se ha habilitado como un espacio diáfano multiusos en el que según nos contaron suelen realizarse exposiciones y actividades varias. Fuera de la Casa propiamente dicha, encontraréis una tienda de productos relacionados con la zona.

Por aquí os dejo un vídeo que he encontrado en el canal de Youtube del Ecomuseo, en el que se hace un recorrido por la Casa Gassia y en el que os podéis hacer una clara idea de todo esto que os he contado. ¡Que lo disfrutéis mucho!

En definitiva, una visita muy curiosa para hacer con los peques. Podéis hacerla en un rato cortito y estoy segura que os aportará mucho tanto a pequeños como a mayores.

¡Que tengáis un gran martes!

Puntos clave de nuestra escapada a Les Valls d’Àneu

(Valls d’Aneu ha sido el primer destino de interior que disfruta de la certificación de destino familiar de la Agencia Catalana de Turismo)

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