El regalo viajero que llegó a Lilliput (II)

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Ya llegaron los Reyes Magos. Ya pasó la vorágine de las Fiestas y ya nos enfrentamos de nuevo mañana a la rutina diaria. Trabajo, coles, casa y mentes cuadriculadas de lunes a viernes (eso sí, en sábados y domingos prometemos hacer lo que podamos).

Y tal y como os dije (El regalo viajero que llegó a Lilliput (I)), aquí os cuento los detalles de nuestro regalo especial…Lo primero, felicitar a algunos de mis amiguetes que son unos cracks y que adivinaron en qué consistía el regalo «fuera de carta» con las tres pistas «esmirriadas» (palabras textuales de un gran profesor mío) que os proporcioné.

Bueno, se trata de un regalo que a todos, pequeños y grandes, nos ha hecho mucha ilusión por diversos motivos. 1º porque nos trae recuerdos de un muy buen verano juntos, 2º porque eran los únicos recuerdos físicos que nos habíamos traído de nuestras vacaciones y desgraciadamente los habíamos perdido, y 3º porque demuestra lo amable que somos las personas.

No sé si habéis leído el post titulado Erase una vez…De Efteling. En él (y si sois capaces de leerlo hasta el final ;-)) cuento como, tras la visita a este fantástico Parque Temático holandés, compramos dos recuerdos para [email protected] [email protected]: una gorra de dragón y un cabritillo peluche (del cuento de Los 7 Cabritillos y el lobo) y los perdimos en el viaje de vuelta. Imaginaos… la hecatombe…una auténtica tragedia griega se apoderó de nuestros lilliputienses. La verdad es que nos dio mucha pena, pues como ya digo, fueron las dos únicas cosas que nos trajimos de Holanda.

Pero la suerte estaba de nuestro lado 🙂 y 4 meses después, las casualidades de la vida hizo que alguien muy, muy amable (a la que ya idolatramos en casa y le estamos construyendo un monumento justo en la esquina de la entradita) leyese la referencia del post en la página de facebook de De Efteling. Pero estas casualidades hicieron además, que fuese una persona holandesa afincada en España que pensaba visitar su país en breve y en concreto, pensaba llevar a su hija también a visitar De Efteling. Y ocurrió que leyó mi post de principio a fin (esto ya le honra muchísimo por la longitud que tiene! ;-)) y decidió, sin pensárselo dos veces que podría traerme los regalitos perdidos…

Total, que empezamos con e-mail que va, e-mail que viene, un yo te mando a tí, un tú me mandas a mí… y al final, ella consiguió localizar los regalitos en el Parque y remitírmelos por correo postal. Una auténtica pasada. Yo estaba muy ilusionada. Me llegaron en plenas Fiestas y con tiempo suficiente para que fuese uno de los regalos que sus Majestades de Oriente les pudieran traer a mis lilliputienses. Unos reales regalos viajeros que se cruzaron media Europa para estar en mi salón en la víspera de Reyes.

Y la cara de mi lilliputiense mayor al abrir el regalo y encontrarse la gorra de dragón no tuvo precio… eso sí… con los ojos como platos lo primero que preguntó fue: «Mamá… ¿los Reyes vienen de Amsterdam?»… Por supuesto, se encasquetó la gorra y ya no se la quitó en toda la mañana ya que «mamá, no quiero que se pierda otra vez».

El regalo viajero que llegó a Lilliput

El regalo viajero que llegó a Lilliput

El regalo viajero que llegó a Lilliput

La chiquitina no estoy yo muy segura de si realmente se acordaba, pero su reacción fue la misma que cuando en su día le enseñamos el primer cabritillo. Le dio un abrazo, le arreó en el culete, y allá que va desde entonces a todos sitios con el cabritillo en la mano. Y cualquiera se lo quita con el genio que gasta la señora…buf, buf.

El regalo viajero que llegó a Lilliput

Simplemente espectacular. Por la recuperación de los regalos. Por la implicación de nuestra «Reina Maga» holandesa. Por cómo, a través de unas líneas en un blog pequeñito podemos llegar a mucha gente. Por cómo las cosas están conectadas entre sí… por muy lejanas que parezcan 😉 y sobre todo, por la ilusión generada.

Por supuesto, espero que hayáis comenzado muy, muy bien este 2012 (nosotros salvo por algunos «bichos» que se han empeñado en acompañarnos en este principio de año) no vamos mal del todo… y espero, eso sí, que lo vayamos viviendo juntos. Aquí os dejo mis mejores deseos para este año. Para ello utilizo un post del blog de mi «señor esposo», Rey de Lilliput, que me encanta y en el que os deseamos «Un emocionante 2012«.

Solo me queda decir…

Muchas gracias Dana

Mandaremos foto del monumento cuando esté terminado

P.D Cervecita y tapitas en Córdoba cuando gustes…:-)

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Hay 4 comentarios

  1. Escrito por Dana Heufkens el 13 enero, 2012

    Hahaha, no hace falta el monumento ,P Ya nos conoceremos algun dia ,) En Cordoba o en Tenerife!!!

  2. Escrito por Rosana el 1 julio, 2013

    Hola! Los reyes magos no vienen de Holanda, pero San Nicolás si que llega a Holanda desde Madrid junto a Pedro el Negro XD! En septiembre vamos a visitar a la familia e iremos a Efteling. Gracias por los posts! Un saludo

    • Escrito por Bienvenidosalilliput el 1 julio, 2013

      Me alegro mucho! Si vas a Holanda, da muchos recuerdos a esa tierra a la que tengo tantas ganas de volver! 😀 Gracias a tí por pasar por aquí 😀

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